Al menos 100 personas han muerto tras las graves inundaciones en el territorio de Fizi, en la provincia de Kivu del Sur, al este de la República Democrática del Congo. Las inundaciones, que se produjeron durante la noche del viernes al sábado, fueron provocadas por las intensas lluvias que causaron una destrucción generalizada en la localidad de Kasaba, según un comunicado emitido por el gobierno provincial el domingo. Las lluvias torrenciales provocaron inundaciones repentinas que arrasaron la región y destruyeron aproximadamente 150 viviendas.

Muchas de las estructuras afectadas se construyeron con barro y otros materiales vulnerables, que se derrumbaron bajo la fuerza del agua. El desastre ha dejado a cientos de familias sin refugio, y las autoridades locales informan de continuas dificultades para acceder a varias zonas afectadas debido a los daños en la infraestructura y el bloqueo de carreteras. Se han desplegado equipos de respuesta a emergencias en la zona, pero las autoridades advirtieron que las fuertes lluvias persistentes están obstaculizando las operaciones de socorro. El gobierno provincial ha iniciado una evaluación provisional de los daños y las víctimas, mientras se movilizan recursos adicionales para apoyar a los residentes desplazados.
Las labores de búsqueda y rescate continúan, mientras las autoridades temen que el número de muertos aumente en los próximos días. Además de la pérdida inmediata de vidas y bienes, las inundaciones han aumentado la preocupación por la salud en la región. Las autoridades informaron de un creciente riesgo de brotes de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera y la fiebre tifoidea, así como de infecciones respiratorias debido al hacinamiento en los refugios temporales. La desnutrición también es preocupante, ya que las inundaciones han interrumpido el suministro local de alimentos y el acceso al agua potable.
El gobierno provincial ha solicitado asistencia urgente a organizaciones humanitarias nacionales e internacionales. Entre las necesidades más urgentes identificadas se encuentran suministros médicos, agua potable, alimentos y refugio temporal. Los centros de salud locales, ya de por sí sobrecargados, operan con personal y equipo médico limitados. La zona oriental de la República Democrática del Congo sufre con frecuencia fenómenos meteorológicos extremos, y los expertos señalan el cambio climático como un factor que contribuye al aumento de la frecuencia y gravedad de estos desastres.
Las lluvias estacionales en la región se han intensificado en los últimos años, lo que a menudo provoca inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra en asentamientos densamente poblados o de construcción deficiente. Las autoridades han instado a los residentes de zonas de alto riesgo a reubicarse siempre que sea posible, aunque muchas familias siguen sin poder hacerlo debido a dificultades económicas. El gobierno continúa monitoreando de cerca la situación, y los pronósticos meteorológicos indican nuevas lluvias en los próximos días. Se espera que se intensifiquen los esfuerzos para restablecer los servicios básicos y brindar ayuda a los sobrevivientes a medida que se esclarezca la magnitud del desastre. – Por MENA Newswire News Desk
